Becas doctorales

Ahora que en España esto de la formación de personal investigador es una broma muy pesada, quizás a alguno os interese saber que existen posibilidades de financiación de doctorados aquí en Manchester. Estas becas evidentemente son competitivas (se precisa un buen CV y un proyecto de investigación convincente), un muy buen dominio del inglés y, para algunas de ellas, residencia en el Reino Unido. Pero tal y como están las cosas en España creo que mientras más difusión se den a estas posibilidades mejor. Si conocéis a alguien que cumpla los requisitos y esté interesado poneros en contacto conmigo.

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Está permitido pensar, más o menos

Esto de vivir en el Reino Unido me ha hecho descubrir a fondo su cultura audiovisual. Una de las mejores contribuciones británicas es, sin duda, la BBC, todo un ejemplo de televisión/radio pública, con autenticas aspiraciones de rigor e imparcialidad (a veces, como en materia medioambiental un tanto ridícula). En materia informativa Radio 4 es simplemente una de las mejores, si no la mejor, estación radiofónica del mundo (y aunque sea salirse un poco del tema Radio 6 tiene algunos de los mejores y más originales DJs de música). Este post viene motivado porque puesto a darle publicidad a foros y espacios de interés a los criminólogos, como vengo haciendo en posts anteriores, Radio 4 se merece una mención especial. De sus programas destacar dos por su énfasis científico social: “Thinking Allowed” y “More or Less” y ambos son colaboraciones con The Open University, la principal universidad a distancia británica.

“Thinking Allowed” es un programa de media hora de duración que se emite todos los jueves por la tarde. El presentador es Laurie Taylor, que fue catedrático de sociología en la Universidad e York. En este programa Laurie debate con otros científicos sociales sus contribuciones en una amplia gama de temas. Laurie en su día  trabajo en temas de criminología y muchos de sus invitados, entre los que se ha contado mi equipo de investigación para hablar de bandas, son criminólogos de prestigio. En la página del programa podéis escuchar la grabación de todos los episodios desde el 2007 incluyendo, por ejemplo, discusiones sobre las revueltas de verano del 2011, protestas urbanas o la regulación de la delincuencia de cuello blanco.

“More or Less”es un programa presentado por Tim Harford que debate los números y las estadísticas que se emplean a cotidiano en el debate político y por los medios de comunicación social.  Por ejemplo, el nivel de abuso de drogas en el Tour de France,  el concepto de las familias problemáticas que sirven de base para las políticas bastante punitivas del gobierno de coalición británico, el uso de la estadística como prueba judicial, etc.

En fin, una pena que no tengamos cosas parecidas en España.

Aprendiendo con You Tube II

Acabo de descubrir otro ciclo de seminarios criminológicos que también es disponible en You Tube. Este pertenece al Centre International de criminologie comparée de la Université de Montreal. Uno de las ultimas videoconferencias disponibles es de mi buena amiga y colega Judith Aldridge sobre el trafico de drogas en internet. Judith, aparte de haber trabajado conmigo en varios estudios sobre bandas, lleva toda una carrera estudiando el tema de drogas. Es autora de un libro sobre el consumo de drogas cuya segunda edición recibió un premio de la American Society of Criminology y fue una de las proponentes de la tesis de la normalización. Espero que encontréis de utilidad estos recursos.

Intervención comunitaria

Ya os conté en un post anterior el tema de Coursera. Quiero emplear esta breve entrada para llamar vuestra atención sobre uno de los cursos que está abierto en este momento: community change in public health. Solo he visionado dos de las clases. La calidad no está al mismo nivel que la de otros cursos que yo he disfrutado visionando en esta plataforma. La primera clase de introducción es un tostón y un buen ejemplo de lo que no es una introducción. Y en la segunda el tío simplemente ha colgado el material que tenia de otra clase diferente y se pasa el video haciendo referencia a otros temas que no son parte de este curso. Por otro lado, el curso se centra en intervenciones comunitarias en el ámbito de la salud pública y en el contexto de los países en vías de desarrollo. A pesar de ello, los contenidos son útiles. Los conceptos que se manejan son lo suficientemente genéricos (i.e., comunidad, eficacia colectiva, procesos de cambio comunitario, etc.) que también son de relevancia en el ámbito criminológico. Por ejemplo, la segunda clase, aunque como os digo es un ejemplo de pastiche reciclado, ofrece una discusión detallada del concepto de comunidad y utiliza un ejemplo que hace fácil visualizarlo. En resumen, si os interesa la intervención comunitaria aquí vais a encontrar material interesante. Yo me apuntaría, me bajaría los videos y los vería cuando tuviera tiempo.

La profesión del criminólogo II: ¿sobran criminólogos?

La entrada que escribí sobre la profesión del criminólogo generó bastantes visitas y algo de controversia. Uno de nuestros colegas, Abel González de la Asociación de Criminólogos de Madrid, respondía este fin de semana, a algunas cuestiones que yo planteaba. Dado el interés generado por la previa entrada y que mi respuesta se estaba haciendo muy larga, he decidido incluir esta respuesta como una segunda parte a mi entrada de la semana pasada:

“Estimado Abel,

Muchas gracias por tus comentarios. Te digo como a Nacho, creo que tenemos más puntos de acuerdo que de desacuerdo. O a lo mejor es que no me he explicado bien o quizás no te he entendido correctamente.

Primero, dices que vivimos un corporativismo feroz y das el ejemplo del colegio profesional de psicólogos en Madrid. Precisamente eso es lo que denuncio. Frente a esto hay varias posturas. La mía es que debemos luchar contra esto y no dejar que nadie nos imponga lo que no podemos hacer (en eso siempre tendréis mi apoyo), pero sin ir nosotros haciendo imposiciones excluyentes.

En relación con lo primero de ello no tengo más que elogios frente a vuestra labor por abrir nuevos espacios. Sin el trabajo de las asociaciones profesionales de criminólogos en esta materia otro gallo, aún más triste, nos cantaría. Sin embargo, me da la sensación de que discrepas en lo segundo, por lo que dices de quienes dan clase de criminología en España. A mí no me preocupa qué titulación tengan estos docentes, lo que me preocuparía es que no supieran de lo que hablan. O que hablen de lo que saben en lugar del contenido de las materias que les toca dar.  Esto también lo he criticado en mis escritos. Pero para ser docente de criminología, mi opinión es que el título que uno tenga es secundario. Yo no tengo ningún inconveniente que la teoría criminológica me la explique un psicólogo  como Santi Redondo, una jurista como Elena Larrauri, o un sociólogo, por dar un ejemplo guiri, como Robert Sampson. Lo de plazas de criminología solo para titulados en criminología no pasa en ningún lado y francamente sería muy empobrecedor. El mestizaje y su carácter interdisciplinar es lo que permite evolucionar a la criminología. La innovación suele florecer en contextos en los que se fomenta la diversidad. Y es la liberalización del sector de servicios profesionales lo que mucho apuntan como una de las reformas estructurales que requiere nuestro país para salir del hoyo en el que nos hemos metido. Por tanto me parecería poco responsable que nosotros adoptáramos la solución de responder al corporativismo feroz con mas corporativismo.

Pero creo que lo que encuentras más cuestionable es que plantee si hay un exceso de oferta universitaria en criminología. Posiblemente no me explique bien. A ver, si tenemos un mercado con 25 plazas a las que pueden aspirar 200 licenciados, hay tres respuestas.

Una, abrir espacios. En esto, lo reitero, sois mis héroes. Y lo digo de corazón. ¿Pero cuanto podemos subir el listón? ¿A 50? ¿A 100? ¿A 200? Esto se podría, y debería, estimar con un poquito de matemáticas y haciendo una serie de asunciones teóricas. Pero seamos realistas, con la tasa actual de destrucción de empleo en nuestro país…  ¿Por qué estoy en Manchester? ¿Por que se tuvieron que ir Marcelo Aebi o Rosa Barberet o, entre lo mas jóvenes, gente como Nerea Martechea? ¿Por qué quienes dan clase en criminología no tienen la titulación de criminología? Pues porque incluso cuando había dinero el modelo productivo que teníamos no favorecía esto. Se quería criminología a coste cero. Y lo mismo, de alguna forma, en la creación de otros espacios como, por ejemplo, la atención a las víctimas (“sí, pero sin que nos cueste mucho dinero”). Es poco realista, por tanto, pensar que vamos a llegar a los 200 en el corto o medio plazo (incluso si aceptamos que eso es asumible, algo que, como digo, habría que estimar bajo distintos supuestos). No hay dinero. Hay que seguir abriendo espacios, pero seamos realistas. Por mucho que nos esforcemos, sobre todo vosotros, va a haber un índice de subocupación muy importante. No lo digo por desanimar (esta lucha hay que continuarla), sino para destacar que esta respuesta no nos va a dar la solución al actual “gap” entre oferta y demanda.

Frente a esto pasamos, por tanto, a la segunda respuesta a dicho “gap”. Esta consiste en decir: bueno da igual; el índice de subocupación es alto en todas las carreras, aunque la cosa no es uniforme según que titulación. Y no tenemos que obsesionarnos con que la gente no trabaje en algo relacionado con su titulación universitaria. De hecho, mi tesis en la entrada previa era también un poco ésta. Y, vale, de acuerdo. Pero creo que cuando no nos sobran los recursos financieros, cuando nos preocupa la calidad de la docencia criminológica (a coste cero nada puede ser ideal), cuando existe una oferta de titulaciones criminológicas muy descompensada territorialmente, en un contexto político y económico en el que se insiste cada vez más en la necesidad de racionalizar el mapa de titulaciones universitarias, y cuando existe una obsesión cultural con lo criminal que está inflando esta demanda y conduciendo a soluciones políticas problemáticas y descompensadas, a mí esta respuesta no me convence del todo.

Y esto nos lleva a la tercera respuesta, que no es incompatible con la primera (y aspectos de la segunda). Esta respuesta es plantearse si la oferta es demasiado elevada y de la suficiente calidad. Y plantearse significa eso, plantearse, no me atrevería a dar una respuesta rotunda en un sentido u otro a esa pregunta. Tras escribir mi entrada se planteaba un debate público parecido en los medios de comunicación británicos en relación con los estudios de farmacia. Para otras profesiones de la salud en el Reino Unido existe una regulación que impide ofrecer más títulos de lo que demanda el sistema de sanidad, pero eso no ocurre en farmacia lo que ha llevado a un “exceso” de profesionales con esta titulación. Y aquí (en el Reino Unido), los periodistas, se preguntan si es ético que las universidades estén ofreciendo esta demanda excesiva. En España esta pasando con otras titulaciones, que también se esta abriendo este debate. A mí. plantear este debate en nuestro caso no me parece ponerle minas a la criminología española o a vuestro trabajo de apertura de espacios. ¿Es ético que las universidades estén explotando el interés de los alumnos en esta materia cuando son muy conscientes de que las salidas profesionales a la misma son tan limitadas? ¿Particularmente ahora que cada vez hay que pagar más por matricula? ¿No es esto un poco como lo de los bancos regalando hipotecas hace unos años? ¿Es ético que mantengan esta oferta a pesar de no dotar a los departamentos responsables de darlas con los recursos suficientes para garantizar que la mayoría de los docentes en los mismos (con independencia de su titulación) hayan desarrollado una carrera investigadora (muy distinto de un titulo) en materias criminológicas? ¿Podría haberse gestionado esto de otra manera? Ahora que existen los instrumentos legales para ello con la reforma de la LOU, ¿tendría sentido que se consolidara y racionalizara esta oferta y varias universidades colaboren en el desarrollo de grados interuniversitarios? Yo te aseguro que no tengo las respuestas. Pero creo que plantear este tipo de preguntas es sano y necesario si queremos aspirar a consolidar la criminología en nuestro país, a pesar de la crisis. Quizás otras carreras tendrían que plantearse lo mismo, pero yo soy criminólogo, y lo que me preocupa es, por tanto, la criminología.

En todo caso, yo si tengo muy claro dos cosas. Primeo, no entiendo como hay universidades españolas que ofertan esta titulación cuando en la vida me he encontrado con personal de esas universidades atendiendo o presentando cosas de calidad ni en los congresos de la SEIC (Sociedad Española de Investigación Criminológica), ni los de la ESC (European Society of Criminology), ni los de la ASC (American Society of Criminology). Ni entiendo como la ANECA les dio el sellito de garantía. Y, segundo, en el contexto de crisis en el que vamos a estar metidos durante la próxima década como mínimo deberíamos hacer el uso más eficiente posible de los limitados recursos que tenemos.

A lo mejor estoy muy equivocado. Pero eso sí, mi intención nunca será la de poneros más obstáculos. Sabéis que podéis contar conmigo en vuestra batalla contra el corporativismo de quien sea. Un abrazo.”

Aprender con “YouTube”

Hoy muy rápidamente, porque no tengo tiempo, me gustaría alertaros sobre la existencia de un par de recursos que son muy útiles para aprender y enseñar determinadas ideas en criminología. Me refiero a las páginas de YouTube de determinados organismos públicos que incluyen las ponencias en sus ciclos de seminarios sobre materias criminológicas. Quiero destacar, sobre todo, dos: la del US Department of Justice y la del Australian Institute of Criminology. En fin, no tengo mucho tiempo para destacar lo que vais a encontrar aquí (Rob Sampson, Larry Sherman, David Olds, Ross Homel, etc.), pero os aseguro que si pasáis algo de tiempo navegando estos recursos encontrareis ponencias muy interesantes, eso sí, todo en ingles.