La profesión del criminólogo II: ¿sobran criminólogos?

La entrada que escribí sobre la profesión del criminólogo generó bastantes visitas y algo de controversia. Uno de nuestros colegas, Abel González de la Asociación de Criminólogos de Madrid, respondía este fin de semana, a algunas cuestiones que yo planteaba. Dado el interés generado por la previa entrada y que mi respuesta se estaba haciendo muy larga, he decidido incluir esta respuesta como una segunda parte a mi entrada de la semana pasada:

“Estimado Abel,

Muchas gracias por tus comentarios. Te digo como a Nacho, creo que tenemos más puntos de acuerdo que de desacuerdo. O a lo mejor es que no me he explicado bien o quizás no te he entendido correctamente.

Primero, dices que vivimos un corporativismo feroz y das el ejemplo del colegio profesional de psicólogos en Madrid. Precisamente eso es lo que denuncio. Frente a esto hay varias posturas. La mía es que debemos luchar contra esto y no dejar que nadie nos imponga lo que no podemos hacer (en eso siempre tendréis mi apoyo), pero sin ir nosotros haciendo imposiciones excluyentes.

En relación con lo primero de ello no tengo más que elogios frente a vuestra labor por abrir nuevos espacios. Sin el trabajo de las asociaciones profesionales de criminólogos en esta materia otro gallo, aún más triste, nos cantaría. Sin embargo, me da la sensación de que discrepas en lo segundo, por lo que dices de quienes dan clase de criminología en España. A mí no me preocupa qué titulación tengan estos docentes, lo que me preocuparía es que no supieran de lo que hablan. O que hablen de lo que saben en lugar del contenido de las materias que les toca dar.  Esto también lo he criticado en mis escritos. Pero para ser docente de criminología, mi opinión es que el título que uno tenga es secundario. Yo no tengo ningún inconveniente que la teoría criminológica me la explique un psicólogo  como Santi Redondo, una jurista como Elena Larrauri, o un sociólogo, por dar un ejemplo guiri, como Robert Sampson. Lo de plazas de criminología solo para titulados en criminología no pasa en ningún lado y francamente sería muy empobrecedor. El mestizaje y su carácter interdisciplinar es lo que permite evolucionar a la criminología. La innovación suele florecer en contextos en los que se fomenta la diversidad. Y es la liberalización del sector de servicios profesionales lo que mucho apuntan como una de las reformas estructurales que requiere nuestro país para salir del hoyo en el que nos hemos metido. Por tanto me parecería poco responsable que nosotros adoptáramos la solución de responder al corporativismo feroz con mas corporativismo.

Pero creo que lo que encuentras más cuestionable es que plantee si hay un exceso de oferta universitaria en criminología. Posiblemente no me explique bien. A ver, si tenemos un mercado con 25 plazas a las que pueden aspirar 200 licenciados, hay tres respuestas.

Una, abrir espacios. En esto, lo reitero, sois mis héroes. Y lo digo de corazón. ¿Pero cuanto podemos subir el listón? ¿A 50? ¿A 100? ¿A 200? Esto se podría, y debería, estimar con un poquito de matemáticas y haciendo una serie de asunciones teóricas. Pero seamos realistas, con la tasa actual de destrucción de empleo en nuestro país…  ¿Por qué estoy en Manchester? ¿Por que se tuvieron que ir Marcelo Aebi o Rosa Barberet o, entre lo mas jóvenes, gente como Nerea Martechea? ¿Por qué quienes dan clase en criminología no tienen la titulación de criminología? Pues porque incluso cuando había dinero el modelo productivo que teníamos no favorecía esto. Se quería criminología a coste cero. Y lo mismo, de alguna forma, en la creación de otros espacios como, por ejemplo, la atención a las víctimas (“sí, pero sin que nos cueste mucho dinero”). Es poco realista, por tanto, pensar que vamos a llegar a los 200 en el corto o medio plazo (incluso si aceptamos que eso es asumible, algo que, como digo, habría que estimar bajo distintos supuestos). No hay dinero. Hay que seguir abriendo espacios, pero seamos realistas. Por mucho que nos esforcemos, sobre todo vosotros, va a haber un índice de subocupación muy importante. No lo digo por desanimar (esta lucha hay que continuarla), sino para destacar que esta respuesta no nos va a dar la solución al actual “gap” entre oferta y demanda.

Frente a esto pasamos, por tanto, a la segunda respuesta a dicho “gap”. Esta consiste en decir: bueno da igual; el índice de subocupación es alto en todas las carreras, aunque la cosa no es uniforme según que titulación. Y no tenemos que obsesionarnos con que la gente no trabaje en algo relacionado con su titulación universitaria. De hecho, mi tesis en la entrada previa era también un poco ésta. Y, vale, de acuerdo. Pero creo que cuando no nos sobran los recursos financieros, cuando nos preocupa la calidad de la docencia criminológica (a coste cero nada puede ser ideal), cuando existe una oferta de titulaciones criminológicas muy descompensada territorialmente, en un contexto político y económico en el que se insiste cada vez más en la necesidad de racionalizar el mapa de titulaciones universitarias, y cuando existe una obsesión cultural con lo criminal que está inflando esta demanda y conduciendo a soluciones políticas problemáticas y descompensadas, a mí esta respuesta no me convence del todo.

Y esto nos lleva a la tercera respuesta, que no es incompatible con la primera (y aspectos de la segunda). Esta respuesta es plantearse si la oferta es demasiado elevada y de la suficiente calidad. Y plantearse significa eso, plantearse, no me atrevería a dar una respuesta rotunda en un sentido u otro a esa pregunta. Tras escribir mi entrada se planteaba un debate público parecido en los medios de comunicación británicos en relación con los estudios de farmacia. Para otras profesiones de la salud en el Reino Unido existe una regulación que impide ofrecer más títulos de lo que demanda el sistema de sanidad, pero eso no ocurre en farmacia lo que ha llevado a un “exceso” de profesionales con esta titulación. Y aquí (en el Reino Unido), los periodistas, se preguntan si es ético que las universidades estén ofreciendo esta demanda excesiva. En España esta pasando con otras titulaciones, que también se esta abriendo este debate. A mí. plantear este debate en nuestro caso no me parece ponerle minas a la criminología española o a vuestro trabajo de apertura de espacios. ¿Es ético que las universidades estén explotando el interés de los alumnos en esta materia cuando son muy conscientes de que las salidas profesionales a la misma son tan limitadas? ¿Particularmente ahora que cada vez hay que pagar más por matricula? ¿No es esto un poco como lo de los bancos regalando hipotecas hace unos años? ¿Es ético que mantengan esta oferta a pesar de no dotar a los departamentos responsables de darlas con los recursos suficientes para garantizar que la mayoría de los docentes en los mismos (con independencia de su titulación) hayan desarrollado una carrera investigadora (muy distinto de un titulo) en materias criminológicas? ¿Podría haberse gestionado esto de otra manera? Ahora que existen los instrumentos legales para ello con la reforma de la LOU, ¿tendría sentido que se consolidara y racionalizara esta oferta y varias universidades colaboren en el desarrollo de grados interuniversitarios? Yo te aseguro que no tengo las respuestas. Pero creo que plantear este tipo de preguntas es sano y necesario si queremos aspirar a consolidar la criminología en nuestro país, a pesar de la crisis. Quizás otras carreras tendrían que plantearse lo mismo, pero yo soy criminólogo, y lo que me preocupa es, por tanto, la criminología.

En todo caso, yo si tengo muy claro dos cosas. Primeo, no entiendo como hay universidades españolas que ofertan esta titulación cuando en la vida me he encontrado con personal de esas universidades atendiendo o presentando cosas de calidad ni en los congresos de la SEIC (Sociedad Española de Investigación Criminológica), ni los de la ESC (European Society of Criminology), ni los de la ASC (American Society of Criminology). Ni entiendo como la ANECA les dio el sellito de garantía. Y, segundo, en el contexto de crisis en el que vamos a estar metidos durante la próxima década como mínimo deberíamos hacer el uso más eficiente posible de los limitados recursos que tenemos.

A lo mejor estoy muy equivocado. Pero eso sí, mi intención nunca será la de poneros más obstáculos. Sabéis que podéis contar conmigo en vuestra batalla contra el corporativismo de quien sea. Un abrazo.”

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3 thoughts on “La profesión del criminólogo II: ¿sobran criminólogos?

  1. “Estimado Juanjo:
    En primer lugar debo darte las gracias por dos aspectos: fomentar y estimular el debate criminológico de algo tan importante como el futuro profesional y la publicidad que podemos hacer de las líneas de pensamiento y acción de la FACE (Federación de Asociaciones de Criminólogos).
    Como bien apuntas al principio, creo que tenemos muchos más puntos en común que discrepantes y paso a hacer una serie de valoraciones. Estas valoraciones se encuentran dentro de la agenda de la FACE y el giro que ha dado esta organización en los últimos tiempos:
    1. “Inclusión sin exclusión”: debemos fomentar la inclusión del criminólogo sin excluir a ningún profesional. En todas las reuniones mantenidas a nivel político así lo hemos expuesto, como por ejemplo en el Ministerio de Sanidad para temas de violencia de pareja, como en el Congreso de los Diputados, para temas de política criminal y criminológica. Necesitamos que cuenten con nosotros, pero sin descontar a otros.
    2. “Observatorio de la titulación de criminología”: somos conscientes que esta es la base del futuro profesional, velar por la calidad de los estudios y por su orientación profesional. En este sentido lo que hemos comprobado y seguiremos comprobando, por desgracia, es que deja mucho que desear y uno de los factores es la escasa o nula formación del profesorado de criminología en criminología, no hablemos ya de la investigación. Por supuesto que en la diversidad de enfoques está el desarrollo, pero, no por ello, debemos dejar de denunciar esta situación. Necesitamos profesorado de Criminología que sea del campo criminológico, y eso, tiene fácil solución en la contratación de titulados en Criminología que estén desarrollando sus tesis doctorales o trabajos posdoctorales en Criminología, pero también otros titulados (por ello la mayor parte de master en nuestro país están abiertos a varios tipos de titulados). Lo que sí exigimos es que los propios interesados lo reconozcan y no hagan, como se ha hecho hasta el momento, decir lo contrario, es decir, que investigan en otros campos, como puede ser la psicología jurídica, cuando es puramente un campo criminológico de investigación. Esto es lo que hay que fomentar, pero todavía estamos en pañales en este sentido.
    3. “Investigación en criminología”: estamos fomentando que las Universidades creen centros de investigación en Criminología (por ejemplo el centro crímina de la Universidad Miguel Hernández) o los trabajos que se puedan hacer en el campo aplicado a través del Área de Investigación en Criminología. Estos últimos aspectos son más “rápidos” que el tradicional universitario, en el que también se están desarrollando tesis en Criminología por titulados en Criminología, pero es más “lento”, también se están introduciendo criminólogos en grupos de trabajo de Universidades y fomentando la presentación de trabajos en Congresos Nacionales e Internacionales, pero veremos el auge cuando las Universidades tengan “doctores en Criminología”.
    4. “No hay que confundir corporativismo con lucha por el reconocimiento profesional”, sobre todo en Criminología, donde los propios criminólogos, en gran medida, provienen de diversos campos.
    5. “Puestos de trabajo”: el problema es la situación económica general en este sentido, donde es muy difícil la creación de nuesvos puestos de trabajo. Por este motivo hemos repensado en la reubicación de criminólogos y la creación de nuevas unidades. Por ejemplo: en los cuerpos policiales tenemos gran cantidad de titulados, lo ideal es la creación de unidades criminológicas formadas por estos profesionales. En Instituciones Penitenciarias, tres cuartos de lo mismo. En ayuntamientos, creación de observatorios con la reubicación de titulados en criminología de diferentes áreas. En los Juzgados tres cuartos de lo mismo. Esta es la lucha para poder conseguir plazas de nueva creación: demostrar la utilidad de la Criminología con criminólogos que ya están dentro del sistema.
    6. “Revisión constante de la calidad de las titulaciones y de los trabajos desarrollados”: el instrumento actual no funciona, la ANECA, simplemente porque los que confgorman las comisiones relacionadas con Criminología no tienen ni idea de lo que es Criminología, ejemplo: los problemas de las acreditaciones de profesorado y las acreditaciones de titulaciones con serias deficiencias. Pero todo esto se puede arreglar, se puede arreglar con una potenciación del vínculo SEIC-FACE e iniciar el movimiento adecuado. Estamos en ello.
    7. “Pedagogía criminológica”: no olvidar la labor de marketing de la criminología y los criminólogos a todos los niveles, dentro de nuestras organizaciones y fuera, en Instituciones Públicas y Entidades Privadas. Lo tenemos que hacer a través del trabajo bien hecho, esa será nuestra seña de identidad y lo que abrirá puertas.
    Creo que no me dejo nada y desde aquí hago un llamamiento a la afiliación a las asociaciones profesionales, formen parte o no de la FACE, para apoyar este trabajo, ya que el grado de implicación de los “afectados” también es escaso.
    Muchas gracias Juanjo por activar este debate, siempre lo consigues, y te esperamos para activar el mundo “académico” e ir todos en el mismo sentido.
    Un abrazo,
    Abel Glez.

  2. Buenas tardes,

    Agradecerte tu artículo, sé que Ascrim Andalucía, está para defender nuestra profesión y crear el futuro Colegio Profesional, intentado seguir los pasos del Colegio de Criminólogos de Valencia, hoy por hoy, para nosotros la máxima representación de la Criminología en España, y máximo exponente, dejando las Asaciones y Federaciones ya carente de sentido. Obviamente en aquella Comunidad que aún no tenemos el Colegio tendremos que seguir contando con ellas, hasta conseguir nuestro principal objetivo, que no es otra que fomentar y crear el Colegio Profesional.
    Las salidas profesionales, siento no opinar del todo con tu artículo, pues solo en docencia ya obtendríamos en todas las Universidades un amplio espectro laboral para que los Titulados Superiores en Criminología puedan ejercerlo, existen mucho intrusismo,
    Yo tuve la suerte que me diera clase Rosa Barberet, como bien sabes Criminóloga de pura sepa, como me gusta coloquialmente llamarla, y no hay ni punto de comparación cuando te da un un Criminólogo a un Jurista, Psicólogo o etc. sin menospreciarlos, pero carecen del contenido transversal en profundidad de la Carrera. Por supuesto existen otras grandes figuras y profesionales que se han ido formando en la Criminología sin ser Criminólogos, pero eso era cuando en España no estaba regulado, y por supuesto tienen y siempre tendrá todo mis respeto y tenemos aún que aprender muchos de ellos, pero es hora también de los Criminólogos nos dediquemos a lo nuestro, coger el testigo y continuar de forma decisiva los estudios de la Criminología en todos su ámbitos, ya sea docente, investigador, o profesionalmente en la Administración pública o entidades privadas.
    Tenemos muchos puesto en los Juzgados, como son los de Asistencia a la Víctimas que han de ser ocupados por los Criminólogos, y espero que esto se subsane, y cuando hablo de Criminólogo, hablo de los Titulados Superiores en Criminología; tenemos que limitar y definir de una vez por toda quien puede ser y llamarse Criminólogo, puesto que yo también soy experto en Psicología jurídica, no se me ocurre decir que soy Psicólogo Forense, ni nada parecido, entre otras cosas, porque no lo soy ni tengo la carrera de Psicología, ni por mucho que el curso durara, ni que me explican la importancia del testimonio o la selección delos miembros que compone el jurado etc. En definitiva es un mero ejemplo de cuantas denominaciones existe para designar cursos que quieren sustituir a toda una carrera de cinco años.
    Otra salida profesional son los peritajes Criminológicos, que se están ya realizando, siendo muy valorado el informe Criminológico para un Magistrado y cada vez más demandado por los Abogados en su defensa o acusaciones.
    Somos una carrera joven sí, pero no por ello debemos de confórmanos, la Criminología es más que necesaria y hace falta verdaderos profesionales, y no aficionados. Existen muchas plazas, hoy se realizan informes Criminológicos que disfrazados con otras titulaciones y un cursillo pretenden ocupar los puestos, alegando que la Criminología no tiene salida profesional, que no hay, o que son muy pocos, mi última fuente de información, los Titulados Superiores en España, ronda alrededor de los 10.000, así que ni somos pocos y sabemos lo que queremos. Espero que prosperen más Colegios Profesionales en España y que juntos empecemos a demostrar y defender nuestra Profesión Dignamente y orgullosos de lo que hemos estudiados y cada “Zapatero a su zapato”.
    Saludos JM

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